Alegaciones presentada por la asociación ARCA contra el proyecto de instalación de varios «puntos selfie» y reordenaciones viarias en la costa de Cantabria (Langre, Somo, Galizano y Loredo). Argumentamos que estas estructuras, como la «Concha del peregrino» o el «Banco gigante», son elementos ornamentales e innecesarios que provocan una «artificialización» y «tematización» de un entorno natural virgen. Sostienen que el proyecto vulnera normativas clave como la Ley de Costas, el Plan de Ordenación del Litoral (POL) y afecta a zonas de la Red Natura 2000, además de ignorar que el acantilado de Langre está en un proceso activo de erosión y retroceso.
En el segundo apartado, ARCA denuncia graves deficiencias técnicas y de seguridad, señalando que no se ha acreditado la resistencia de los materiales frente a temporales, vientos extremos o corrosión marina. Critican que no se hayan evaluado alternativas (como la «alternativa cero» o no hacer nada) y que se esté priorizando el interés promocional municipal sobre la conservación de paisajes catalogados como relevantes. Por todo ello, solicitan que se deniegue la autorización para estas instalaciones, defendiendo que la mejor forma de poner en valor el litoral es garantizando su máxima naturalidad y libre de obstáculos visuales.